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Adquieren en subasta las yeguas huérfanas de Grado

 Pablo Gabarri, conocido como «El Porris», ya tiene una potra. Su tío, Manuel Gabarri, conocido como «Pilo», participó en la subasta de las dos yeguas extraviadas y sin dueño que desde hace unos meses permanecían en el recinto ganadero de Grado. Pagó 250 euros por el animal más joven. Ambos se mostraban más que contentos con la adquisición, aunque señalaban que habían pagado más de lo que valen. «Hemos pagado demasiado porque hoy en día el ganado caballar no vale nada. No se logra vender», se sinceraba «Pilo». Aun así, su sobrino estaba más que contento con el regalo. «Ahora esperaré, la recriaré y después la venderé», explicaba.

La subasta se celebró ayer en el recinto de ganados de Grado. En ella únicamente participaron cinco personas. Eso sí, la expectación fue máxima y la puja contó con cerca de una treintena de curiosos. El otro animal, una yegua preñada, fue a parar a manos de Manuel Bartolomé Fernández Álvarez, natural de Las Regueras. Él, como los miembros de la familia Gabarri, también tiene pensado sacarle partido al animal. Esperará a que para y después la intentará vender.

La subasta fue rápida, sin demasiada acción. Lo primero que se subastó fue la yegua preñada. «Puse el precio más bajo pensando que alguien subiría la apuesta, como para dar aliciente a la subasta. Al final, nadie dio más y quedé con ella casi por sorpresa», explicaba ayer el de Las Regueras, que también tiene ganado caballar y vacuno. Eso sí, apunta que no es ningún chollo, sobre todo porque es difícil vender estos animales. «Abundan y se paga muy poco por ellos», señalaba.

La subasta de la potra fue más animada. El precio de salida fueron 150 euros. Y como los Gabarri estaban decididos a llevarse el animal, pujaron sin miedo. «Doy 250 euros. A la una, a las dos y adjudicada. ¿No es así?», comentaba «Pilo» como queriendo dar por concluida la subasta. Al final nadie igualó el precio y la potra fue comprada con la intención de regalársela a su sobrino. «Ya la había visto y veníamos a por ella», sentenciaba sonriente.

Una vez fijado el precio, ahora los nuevos dueños de estos dos animales que aparecieron «huérfanos» en Grado solamente tendrán que pagar, colocarles el microchip de identificación e inscribirlas en el registro. El Ayuntamiento utilizará los fondos conseguidos para paliar los gastos de alimentación. Cuando finalicen los trámites necesarios, las dos yeguas más famosas de Grado abandonarán el recinto municipal. Por lo menos tendrán un dueño que las cuide y mire por ellas. 

Fuente: lne.es
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 RECUERDE: Puede abrir un hilo para tratar este tema en el  foro Pegasuss.
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