Cómo Comprar el Mejor Heno con esta situación Económica
Hace poco, el heno costaba relativamente poco en comparación con el resto del presupuesto del caballo. Una paca de 20 Kg. costaba aproximadamente 4 euros. La base de la dieta del caballo era fácil de pagar. Si una sequía local u otro problema afectaban la disponibilidad, el coste de traer el heno de otro lugar no llegaba a afectar al precio del heno. Pero parece ser que estos tiempos se han terminado.
En el año 2002 el coste del heno era aproximadamente 7,71€ por paca y 310 € por tonelada. En el 2008 la misma paca cuesta una media de 11 €, un aumento de un 40 %. Por supuesto, las cifras varían según la región, pero en toda la Península Ibérica, los costes de forraje han aumentado de manera vertiginosa.
¿Cuáles son los factores que afectan el precio de heno?
Los factores que están causando el aumento de los precios de todo, desde la comida hasta el coste del papel, también son los factores que influyen en el aumento del precio del heno. Es obvio que el precio del combustible está afectando al coste del transporte para entregar el heno y también al del combustible necesario para producir el heno. Además, da igual si compras el heno con transporte incluido o sin él, tarde o temprano hay que pagar para que alguien lo lleve al picadero o a la finca donde están los caballos.
La situación del heno es peor que la de otros productos ya que transportarlo presenta un gran reto. El heno ocupa un gran espacio, bastante más que la avena o el maíz. Además requiere mucho esfuerzo para cargarlo y descargarlo. Tarde o temprano, es una persona la que acaba descargando las pacas. Y los costes de transporte en proporción a lo que pesa son realmente altos.
Es peor cuando el cliente quiere pacas pequeñas de 20 a 25 Kg. La mayoría de los propietarios de caballos prefieren recibir pacas de heno pequeñas, pero cargar, transportar y descargar pacas de heno pequeñas puede ser mucho más caro que hacer lo mismo con pacas de 300 Kg.
Las sequías pueden reducir la cantidad de heno disponible en el mercado. No solo reducen la cantidad de heno producido por hectárea, sino que pueden afectar a las veces que se puede cortar heno en el prado.
Además, si llueve en las fechas de recogida, puede que el heno se estropee y solo se pueda utilizar para alimentar a vacas. En zonas donde no hay riego, la cantidad de heno producido depende del tiempo atmosférico. En los años en los que el tiempo no acompaña hay menos producción de heno. Una falta de heno en una región puede afectar al precio en otra zona donde hay más heno. Si no llueve en una zona, estamos dispuestos a pagar más por el heno producido en otras regiones como Asturias o Galicia. Así que en Asturias o Galicia, los agricultores prefieren mandar su heno a las zonas donde lo pueden vender a un precio más alto.
La economía nacional también afecta al precio del heno y su disponibilidad. La demanda de maíz y avena es tan alta que se están dedicando menos hectáreas a la producción de heno. Han subido también los precios de soja y trigo. Cuando un agriculturor analiza donde puede ganar más dinero, elige plantar otros tipos de cereales y si hay menos heno, sube el precio. Quizá si llegamos a producir tanto maíz o trigo como para que baje su precio, se decidirá plantar heno para caballos de nuevo y comenzará a bajar de precio.
Los costes de producción han aumentado y presionan a los precios del heno. Además hace falta una inversión importante para producir heno para caballos. Hay que tener en cuenta que el heno se corta antes de que llegue a semillar, así que hay que volver a plantar los prados cada 3 o 5 años. Hay que utilizar un herbicida para controlar las malas hierbas y fertilizantes, y esto sin mencionar los costes relacionados con el corte, la recogida y el empaquetado del heno.
Fuente: Horse 1. Centro de nutrición equina
Foto: Mer Gonzalez


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