--------------------------------------------------------------------------------

linea larga

linea larga

presentacion


Espacio publicitario

SICAB también para los niños

Los organizadores del Sicab piensan en el futuro, en que hay que fomentar el amor a los caballos desde pequeños para que ni la tradición, ni el negocio, se pierda. Por ello, y aunque son muchos los padres que diariamente acuden con sus hijos al salón para que disfruten de la posibilidad de ver, y acariciar, a unos animales tan nobles, cada año Sicab dedica una jornada a celebrar el «día del niño». Ese día, en el que tiene lugar un espectáculo a media mañana dirigido especialmente a los más pequeños y se invita a decenas de colegios para que acudan con sus alumnos a visitar el certamen, se celebró ayer en Fibes y era patente. Nada más entrar en la cúpula del Palacio de Congresos se notaba una algarabía que ni siquiera se produce cuando llega un famoso a visitar el certamen. Las cifras hablan de que acudieron al Sicab hasta 5.113 niños de un total de 77 colegios de Sevilla y su provincia. Y con tantos menores pululando ayer por el recinto expositivo, las risas y los gritos estaban más que asegurados. Primero en el pabellón 3, donde el bullicio y los alegres aplausos acompasaron los distintos números del espectáculo que se hizo por la mañana especialmente para ellos, y luego en el resto del espacio expositivo de Fibes.

Los grupos de niños más pequeños, con uniformes o sin ellos pero con pegatinas que marcaban a qué colegio pertenecían, bien agrupados, cogidos de la mano, y con la presencia de su maestro o maestra muy cerquita, vigilantes, paseaban a media mañana por los pasillos de un salón que a esas horas no sufre las bullas de la tarde, con mirada de sorpresa ante los muchos puestos y, como no, ante los caballos a los que algunos valientes se atrevían a acariciar. Más sueltos, por eso de la edad, pero siempre en grupo de amigos, paseaban también chavales y chavalas que se paraban curiosos a mirar pulseras, bolsos para ver si, con lo que llevaban, podían comprar algo de recuerdo mientras otros se lanzaban a los stands de alguna bebida presente en el salón a reclamarles un recuerdo de la visita, un agitador de cocktail, que luego exhibían triunfantes ante los compañeros. Alguno se llevó más de un recuerdo físico, además de el de una jornada en la que el caballo demostró una vez más que este animal no es sólo para los adultos, sino que también es cosa de niños.

Fuente: ABC Sevilla


No hay comentarios:


Espacio publicitario