Los problemas para quienes cruzan O Bao a caballo no solo llegan por la presencia de la Guardia Civil. Desde que se colocaron las nuevas pasarelas de madera por el complejo dunar, dentro de las obras de la segunda fase de la regeneración de A lanzada, los caballos ya no tienen por donde pasar.
Las pasarelas y las vallas cortan el «camino de herradura» en varios puntos, lo cual les deja a los jinetes tres opciones: dar un amplio rodeo, saltar la pasarela -maniobra nada aconsejable desde el punto de vista de la seguridad del caballo y el jinete- o dejar la montura y hacer el trayecto a pie. Ante este panorama, algunos optan por cruzar el istmo por la carretera para acortar distancias y evitar incomodidades, lo cual supone un riesgo para ellos y para la seguridad del tráfico.
En la opinión del colectivo, la mejor solución pasa por seguir utilizando el sendero que usaron «toda la vida» y que, según ellos, quedó trazado en el 2004. Este avanza paralelo a la pasarela de la playa de A Lanzada desde Noalla y, al llegar a la altura de la antigua pista de aviación, se tuerce hacia el interior de las dunas, desembocando en la carretera de San Vicente. Dicen los usuarios que el tránsito por el istmo no es un capricho. Este paso es obligado para salir y entrar de O Grove y piden que no se actúe contra una costumbre afianzada a lo largo de los años.
Medio centenar de usuarios
Los desplazamientos a caballo entre O Grove y Sanxenxo son habituales, especialmente los fines de semana. Entre ambos municipios suman más de medio centenar de jinetes que frecuentan este tramo, alguno.
El presidente de la asociación, Ignacio Velón de Francisco, afirma que la solución para compatibilizar el paso de monturas con la actual distribución de las pasarelas es «sencilla». «Solo habría que nivelar el terreno con rampas o con arena para que los caballos pudieran pasar» porque, según explica, lo que para otro animal resulta sencillo, como es subir un peldaño, para un equino es complicado y peligroso. Velón sostiene que tratar de erradicar el paso de caballos por A Lanzada, aparte de no estar amparado por la ley, sería un error. «¿A quién le hacen daño los caballos por este sendero?», reflexiona en voz alta.
Fuente: La voz de Galicia

No hay comentarios:
Publicar un comentario