--------------------------------------------------------------------------------

linea larga

linea larga

presentacion


Espacio publicitario

Mueren dos caballos al desplomarse el techo de un galpón al que se habían subido en Xeve

El lugar de Outeiriño, en la parroquia de Santa María de Xeve, fue escenario en la tarde del pasado domingo de un curioso y llamativo incidente protagonizado por tres caballos salvajes (dos adultos y un potro), que vuelve a poner de manifiesto el problema que supone el pasto en libertad de estos animales.

Los tres caballos, procedentes de la zona de Moraña, pastaban por los montes de la zona y acabaron subidos al tejado de un galpón. El techo, de uralita, no resistió el peso de los tres animales, que cayeron al interior del cobertizo. Dos de los caballos murieron a consecuencia de los golpes, mientras que el potro salió ileso. Dentro del recinto, además de numerosos utensilios, se encontraban otros dos caballos propiedad del dueño del galpón, que fue el que solicitó la presencia de la Policía Local.

Este incidente se registró sobre las cinco y media de la tarde del domingo. El cobertizo se encuentra en una zona excavada en el terreno, por lo que su tejado está apenas unos treinta centímetros por encima del nivel del suelo del monte, lo que hizo que los caballos salvajes se subieran al techo durante su recorrido en libertad por el monte. Todo apunta a que nada más pisar la uralita los tres animales, esa superficie se desplomó.

Según el parte de intervención de los agentes que acudieron al lugar, dentro del galpón se encontraron con un caballo muerto, otro con un importante corte en el abdomen, por el que sobresalían parte de los intestinos y un tercer animal, el potro, sin heridas aparentes. Los dos caballos del propietario alojados en la cuadra se encontraban, a su vez, muy alterados.

La casualidad hizo que en las inmediaciones del lugar estuviera un veterinario, que se ofreció para valorar las lesiones del equino herido. Se comprobó que eran mortales, por lo que se acordó proceder a su sacrificio. Sin embargo, la localización de un profesional que se hiciera cargo de esa tarea no fue posible, un obstáculo que fue ayer lamentado por la concejala de Medio Ambiente Natural, Celia Alonso.

Por ello, fue el veterinario allí presente el que finalmente realizó ese sacrificio. Pero la retirada de los animales supone otro problema, añade Alonso, ya que la empresa municipal de limpieza se encargó de retirar los cuerpos del interior del galpón, pero el traslado y tratamiento de los restos debe realizarlo una empresa especializada, en cuya contratación trabajaba ayer el concello. El potro quedó custodiado por el afectado, a la espera de que lo recoja su dueño, que fue identificado, gracias a los residentes en la zona, como un vecino de Rebón (Moraña).

Fuente: Faro de Vigo

No hay comentarios:


Espacio publicitario