La Consejería de Agricultura y Pesca de la Junta de Andalucía publicó ayer en su web la relación de explotaciones ganaderas de equino afectadas por el denominado virus del Nilo occidental. En total, son ya cinco las afectadas, con siete caballos infectados. Cinco de ellos se localizan en Jerez, donde ya falleció un equino en La Greduela. Los otros dos casos se han dado en Chiclana.
Cabe recordar que hasta la fecha sólo se habían confirmado cuatro casos por parte de la Junta de Andalucía -tres en Jerez y uno en Chiclana-. La mayor parte de las confirmaciones de los focos, seis en concreto, se dieron el pasado 10 de septiembre, a las que hay que sumar otra confirmada el pasado día 20, en Chiclana.
La consejera de Agricultura y Pesca, Clara Aguilera, ha defendido la “claridad y transparencia” de la información sobre la evolución de este virus, que de momento se acota a la provincia de Cádiz, y a los municipios de Jerez y Chiclana concretamente.
La consejera aboga por un control sanitario “estricto y riguroso” para erradicar la enfermedad y por la colaboración entre expertos y la Administración en este objetivo.
Asimismo, recuerda que este virus se transmite por un mosquito, aunque tiene su reservorio en las aves, que propagan la enfermedad, si bien ha apuntado que se estudia actualmente si vientos procedentes de África han provocado que insectos contagiados hayan llegado hasta la península y no sean los pájaros los que hayan intervenido en los contagios.
El foco, un mosquito
El West Nile, conocido como el virus del Nilo occidental, se transmite por la picadura de un insecto, tratándose generalmente de mosquitos del género Culex.
El virus está presente en los mosquitos e infecta a las aves cuando se alimentan. Así, las aves son consideradas reservorio de la enfermedad, actuando normalmente como portadores sanos, con lo que juegan un papel muy importante en la diseminación del virus.
El mosquito infectado puede transmitir la enfermedad a équidos, especialmente caballos, aunque también es posible que se vean afectadas personas. Eso sí, hay que dejar claro que la Junta de Andalucía reitera que los mosquitos no se infectan al picar a los caballos, ni se ha detectado transmisión entre caballos y personas.
Los principales síntomas en los équidos son la pérdida de apetito, depresión, tropezones, contracción muscular, parálisis parcial, visión disminuida, rechinar de dientes y convulsiones. En algunos casos se produce fiebre, e incluso puede darse algún caso de muerte en los animales.
Fuente : Viva Jerez

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